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DE CONCEJALES Y TRAJES
Miércoles, 28 de Junio de 2017
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DE CONCEJALES Y TRAJES

DE CONCEJALES Y TRAJES 


Recién llegada al Ayuntamiento de Pamplona como concejala en junio de 2011, escribí un artículo de opinión titulado “de Concejales y  trajes”, en el que entre otras reflexiones figuraba esta:


“Qué lejos seguimos estando en esta ciudad, al igual que en muchas otras, de garantizar con hechos institucionales los principios universales de la libertad, la igualdad y el pluralismo, que se expresan día a día en nuestra sociedad, pero no se respetan desde nuestro Ayuntamiento. Y cuanta añoranza por dos ideales, la laicidad y la emancipación del poder público respecto a cualquier tutela, sea religiosa o económica, buscando y defendiendo el interés público.”


Han pasado seis años y sobre todo ha pasado que hemos llegado al Gobierno Municipal cuatro grupos políticos comprometidos con el cambio, que supone entre otras muchas cuestiones, definirse con un “gobierno laico, lo que tendrá su traslado a la institución municipal que representamos con el debido respeto y consideración a las costumbres y tradiciones de la Ciudad” (textualmente en el programa de gobierno.


Fieles a ese mandato programático, el 8 de septiembre de 2015, el nuevo equipo de gobierno organizo un desfile laico para conmemorar el Privilegio de la Unión, al que pudimos acudir, por primera vez en un acto insitucional en cuerpo de ciudad, quienes no tenemos ni queremos tener el traje de gala,que consiste en frac para ellos y traje de roncalesa para ellas.


Me pareció un avance grato tanto en laicidad como en sentido democrático del respeto a las decisiones en conciencia de concejales y concejalas que no quieren portar el traje de gala.


Pero poco duro la alegría por los avances, porque la mayoría de concejales en Pleno, hizo que se reculara rápidamente y se volviera a “prohibir” el acudir a ningún acto institucional en cuerpo de ciudad “sin el traje de gala”.


Hay que añadir que el desfile del Privilegio de la Unión sigue siendo el único acto laico de este gobierno del cambio, porque las procesiones, por mucho que las organice el ayuntamiento son manifestaciones religiosas en honor de la figura católica correspondiente. 


El ayuntamiento no organiza ya misas y podemos considerarlo un avance pero con la última polémica de esta semana queda claro que no organizar misas y sí procesiones religiosas, nos trae muchos quebraderos de cabeza.


 UPN considera no sólo que la misa está incluída en la procesión y que la organiza el ayuntamiento, aunque no sea cierto, sino que además propone que quienes no vayan a misa y sí a la procesión, se quiten el traje de gala durante la misa.


La petición es absurda y se vuelve en contra de quienes la promueven,  para quienes consideramos que la misa no la organiza, ni la puede organizar el ayuntamiento, sino la Parroquia de San Lorenzo y por tanto quienes van a misa también debería quitarse el traje.


Nuestro voto a favor de la petición de UPN lo fue para hacerles ver lo absurdo de la situación que crearon quienes desean ir a misa como “concejales” y por tanto, por encima del mandato constitucional que separa Iglesia y Estado.


Si de paso conseguimos que se quiten el traje para entrar a misa, conseguiremos tambien que entren como personas creyentes a título particular y no como representantes de una institución aconfesional como es el ayuntamiento. 


La situación creada tiene más fondo del que parece porque habrá que resolver sobre algo incuestionable como es la condición religiosa de las procesiones y el papel que juega un ayuntamiento laico organizando manifestaciones religiosas en honor de la figura católica correspondiente. 


Mi voto a favor de la declaración del lunes pasado era un voto a favor de eliminar los trajes de gala, que en pleno siglo XXI son más una muestra de separación con la ciudadanía y de privilegios de personas con compromiso de servicio al pueblo. Y también fue un voto a favor de pensar que un ayuntamiento que se define laico debe prescindir de organizar manifestaciones religiosas.


Con todo el respeto a quienes profesan sentimientos religiosos y católicos, la procesión en honor a San Fermin, que la organice las autoridades católicas y que acudan todas las personas que deseen hacer un acto de fé y en honor de su figura, sean concejales o no, pero a título particular. 



Edurne Eguino

Concejala por Izquierda-Ezkerra

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